
Por Miguel A. Benedicto
Venezia cuenta, como si fuera ayer, la historia de su detención, deportación, el trabajo en el campo de Auschwitz-Birkenau y la huída. Cuando regrese a su casa en Roma deberá permanecer 3 días en soledad “leyendo libros y periódicos” con el fin de descomprimir y volver a la normalidad. La historia de Shlomo Venezia permaneció en silencio durante 47 años en los que no quiso citar nada sobre los campos de exterminio.







